Entre las flores, el cerezo. Entre los hombres, el guerrero
La fiesta de la floración de los cerezos (Sakura) es la más internacional y representativa de la cultura japonesa.
La leyenda dice que, al principio las flores del cerezo eran blancas y se tiñeron de rosa al mezclarse con la sangre de los samuráis.
Como en aikido, hasta las cosas más bellas tienen su parte marcial.
"La flor del cerezo tiene su razón de ser en la parte Zen del budo.
Sin el ZEN, el budo no existe.
Simboliza la propia existencia. Es una flor efímera, y en el poco tiempo que vive, muestra todo su esplendor y belleza. Un día más tarde muere.
Así debe ser la vida de la persona acorde al budo, sin miedo a la muerte, porque se ha vivido en esplendor."
Merino Sensei.
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